Karl Marx
[XI] Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modo el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo.
Tesis sobre Feuerbach. http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/45-feuer.htm
Hemos planteado que para entender el pensamiento de un filósofo hay que captar su propósito……en este caso ya lo tenemos claro: político (como Platón), cambiar la sociedad, mejor cambiar las estructuras económicas opresivas. Opresivas porque la revolución industrial y el desarrollo del capitalismo en el siglo XIX y ahora ponen al descubiertos algunos problemillas como las tremendas desigualdades, la injusticia y opresión a cambio de la inmensa riqueza de unos pocos. La in tención está clara pero para Marx es importante también los medios, para no caer en utopías ilusionantes pero inútiles (socialistas utópicos, anarquistas…) y esos medios deben partir del análisis científico de la sociedad, de la base económica, y descubrir los mecanismos de cambio.
Si hablamos de cambio en filosofía tenemos que recordar a Heráclito http://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/heraclito.htm que inicia una tradición filosófica en la que el cambio es el principio común a todas las cosas y entender el logos que lo explique nos llevaría a los opuestos en guerra, conflicto, que va a dar lugar a lo nuevo que a su vez será conflictivo y así sucesivamente. Esta tradición culmina con el inmenso sistema filosófico de Hegel http://www.monografias.com/trabajos10/geor/geor.shtml en el que desde una perspectiva idealista explicará cómo se desarrolla el espíritu de forma dialéctica (por oposiciones) a través de la historia. Esquema más que valido que Marx retoma invirtiéndolo a la manera materialista.
¿Cómo lo hace? De la forma que nos lo explica en el texto No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia de esta manera nos explica que no es el pensamiento del hombre pensamiento del hombre pudiendo dar lugar a la ideología que es un pensamiento deformado, falsa consciencia, de una realidad económica que en vez de cambiarla pretende justificarla y hacer que se perpetúe; podemos decir que es un freno para el cambio, pero seguimos con el problema de explicar cómo se cambia. Por lo pronto ya sabemos que la iniciativa no es de la consciencia que puede ser falsa, ideología. ¿Cómo, entonces, podemos explicarlo si no es con el pensamiento?
en la producción social de su vida, los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción.
Trabajo.(Concepto obligatorio).
Actividad por la que el hombre transforma la realidad para satisfacer sus necesidades físicas y espirituales. En las sociedades de explotación el trabajo se vive como una experiencia alienada, y no como una actividad de autorrealización.
Es preciso darse cuenta de que para Marx la noción de trabajo va más allá de su dimensión puramente económica y se convierte en una categoría antropológica: Marx caracteriza al hombre como un ser dotado de una “principio de movimiento”, principio que determina su impulso para la creación, para la transformación de la realidad. El hombre no es un ser pasivo sino activo, y el trabajo o la actividad personal la expresión de sus capacidades físicas y mentales, el lugar donde el hombre se desarrolla y perfecciona (más exactamente, donde se debería desarrollar y perfeccionar); de ahí que el trabajo no sea un mero medio para la producción de mercancías sino un fin en sí mismo y que pueda ser buscado por sí mismo y gozado. Dada esta comprensión de la naturaleza humana como la de un ser que sólo puede encontrar su perfección en el trabajo, no es extraño que el tema central de la filosofía marxista sea la transformación del trabajo sin sentido, enajenado, del trabajo como un mero medio, en un trabajo enriquecedor, en un trabajo libre. En sus primeros escritos, llamó “actividad personal” a la realización de esta inclinación al movimiento, y cuando criticó la forma concreta de darse esta actividad en las sociedades de explotación pidió la “abolición del trabajo”. En escritos posteriores estableció la diferencia entre trabajo libre y trabajo enajenado y su crítica a la alienación se expresó en su preocupación por la “emancipación del trabajo”
Tomado de acfilosofía.
La alienación.
Para Marx, el ser humano es un ser natural, surgido de la naturaleza, y que se distingue de los animales por el hecho de que ha de fabricar los medios para sobrevivir, transformando la naturaleza en la que vive. Esta transformación de la naturaleza se realiza mediante el trabajo. Somos seres “activo-productivos” que necesitamos transformar la naturaleza para sobrevivir. Es precisamente en esta actividad productivo-transformadora como entramos en relación con los otros seres humanos y nos socializamos. Nuestro ser dependerá, por ello, de las circunstancias socioeconómicas. Así, para Marx, “no es la conciencia de los hombres la que determina su ser, sino por el contrario, su ser social el que determina su conciencia”. No cabe, pues, una consideración meramente abstracta del ser humano. El ser humano piensa y actúa determinado por las circunstancias sociales en las que se ve inmerso, las cuales, a su vez, están dadas por el sistema productivo concreto.
Además, para Marx, el ser humano es lo superior al ser humano. No hay una trascendencia más allá de esta vida. La creencia en Dios no deja de ser una ilusión que nace por el descontento humano con las malas circunstancias de la vida.
La situación del ser humano dentro del capitalismo industrial es una situación de alienación, pues el ser humanos (que es el esencia un ser trabajador) no se realiza en su trabajo, sometido a unas condiciones indignas, con un salario de mera subsistencia que no le permite llevar una vida verdaderamente humana.
Esta situación de alienación puede cambiar si se cambian las circunstancias, de modo que el trabajador pueda autorrealizarse en su trabajo. Para ello es necesario que el producto de su trabajo le pertenezca, sea suficiente para satisfacer sus necesidades materiales y, al mismo tiempo, le permita disponer de tiempo libre para desarrollar su personalidad y realizarse como ser humano.
1. La alienación económica.
La situación de alienación básica es la que padece el trabajador dentro del proceso productivo en la realización de su trabajo. Marx detalla esta situación refiriéndola principalmente al obrero industrial dentro del sistema capitalista del siglo XIX.
Al respecto, Marx distingue entre el “sujeto productivo-transformador” y el “objeto producido”. El sujeto (el trabajador) en la realización del objeto (el producto) “sale de sí mismo” y entra en contacto con la naturaleza y los demás (a esto Marx lo llama exteriorización), realizando un esfuerzo en la elaboración del producto que le produce un desgaste o pérdida de energía(a esto lo llama Marx “enajenación de sí mismo”). Hasta aquí no hay nada negativo en el proceso, pues tanto la “exteriorización” como la “enajenación de sí mismo” resultan inevitables y necesarias para producir el objeto. Pero es a partir de la producción del objeto, y del modo en que éste es realizado, cuando se muestran los aspectos negativos del proceso productivo, que Marx resume en dos:
-El objeto producido no le pertenece al trabajador, sino al empresario, produciéndose una “expropiación del sujeto”.
-El trabajador es utilizado como un medio de producción dentro de una cadena de producción, deviniendo en una mercancía que e compra y se vende. Al limitarse a desarrollar tareas mecánicas, al igual que las máquinas que utiliza en su trabajo, se le restringe su capacidad creativa. En definitiva, es tratada como un objeto y no como un sujeto. A esto marx lo denomina “reificación” o “cosificación del sujeto”.
El resultado es que el trabajador no se realiza en su trabajo, se encuentra explotado física y mentalmente, y no se pertenece a sí mismo, sino al empresario que paga por su esfuerzo un salario miserable. Tampoco puede identificarse con el objeto producido, pues una vez realizado ya no le pertenece, sino que pertenece al empresario. Todas estas circunstancias vienen dadas por el sistema de producción capitalista. La única manera de cambiar la situación de alienación económica es cambiar por completo el sistema capitalista por otro sistema, en el que el trabajador se realice en su trabajo, no sea tratado como un objeto y el producto de sus manos le pertenezca.
2. Las alienaciones social, política e ideológica.
De la alienación económica derivan otras situaciones de alienación de tipo social, político e ideológico.
- La alienación social. La configuración del proceso de producción, en el que básicamente cabe distinguir entre quien desarrolla el trabajo productivo- los trabajadores- y quien lo dirige-los empresarios- , determina la división social de la sociedad en clases dominantes y clases dominadas. Esta división y separación de clases resulta negativa y produce una situación d enfrentamiento entre las clases sociales. La situación debería ser, muy al contrario, una situación de igualdad, en la que no hubiera división de clases sociales. Ello no será posible-piensa Marx- si no cambia el sistema de producción capitalista por otro en el que no haya distinción entre empresarios y trabajadores.
-La alienación política. Tanto el Estado como su sistema legal amparan y protegen el sistema económico vigente en la sociedad. Por eso, el Estado es en realidad un “Estado burgués”, en manos de la burguesía, que está al servicio de sus intereses económicos. El proletariado ve entonces en el Estado a un enemigo cuando el Estado debería ser y estar al servicio de todos. Para Marx, no se ha cumplido el ideal hegeliano de la identificación con el Estado porque el Estado liberal, lejos de ser neutral, es un Estado que, con su política de no intervención en la economía, favorece a la clase dominante, dejando a su suerte a los más débiles.
-La alienación ideológica. La conciencia del ser humano-lo que piensa- depende de las condiciones materiales de la vida. El proletariado se encuentra alienado ideológicamente porque la ideología dominante es la de la clase dominante. Tanto la filosofía como la religión- dice Marx- han contribuido, hasta ahora, a mantener esta alienación.
a) La filosofía se ha dedicado a explicar lo que pasa y no a criticarlo. Ha jugado siempre a favor de los intereses de las clases dominantes, que de esta manera ven teóricamente justificada su posición dominante. Por eso dice Marx: “Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos, hora es ya de transformarlo”.Pero mientras esta crítica no se produce, el proletariado se encuentra desarmado ideológicamente. A su mala situación económica se une una conciencia ideológica alienada por la filosofía, que le explica (y así le justifica) la inevitabilidad de su situación.
b) La religión proyecta al hombre fuera de este mundo, prometiéndole un mundo ficticio donde todos sus males serán resueltos. Además, predica la sumisión y la aceptación del sufrimiento en este mundo para alcanzar el premio en el otro. Por eso, Marx la considera “el opio del pueblo”. Su función social es servir de “dormidera” de todos los anhelos revolucionarios y emancipadores de la clase trabajadora. Juega, por tanto, a favor de las clases dominantes, que de esta manera no ven amenazada su posición de predominio. La Iglesia sirve a este propósito al predicar la mansedumbre y la resignación; se convierte así-según Marx- en un instrumento de la burguesía para reprimir los intentos de revolución del proletariado.
Tomado de acfilosofía
La manera en que se hace efectiva esta alienación y se hace invisible puede que la entendamos a través de las relaciones entre los siguientes conceptos.
Infraestructura-superestructura (concepto obligatorio).
Infraestructura (concepto obligatorio).
O estructura económica. Base material de la sociedad que determina la estructura social y el desarrollo y cambio social. Incluye las fuerzas productivas y las relaciones de producción. De ella depende la supraestructura.
Las tesis marxistas más claras relativas a la infraestructura son las siguientes:
· es el factor fundamental del proceso histórico y determina el desarrollo y cambio social; dicho de otro modo, cuando cambia la infraestructura, cambia el conjunto de la sociedad (las relaciones sociales, el poder, las instituciones y el resto de elementos de la supraestructura);
· la componen las fuerzas productivas (recursos naturales, medios técnicos y fuerza del trabajo) y las relaciones de producción (los vínculos sociales que se establecen entre las personas a partir del modo en que éstas se vinculan con las fuerzas productivas, las clases sociales, por ejemplo);
· de ella depende la supraestructura (formas jurídicas y políticas, filosofía, religión, arte, ciencia, ...).
Superestructura (concepto obligatorio).
Conjunto de elementos de la vida social dependientes de la infraestructura. En este conjunto se incluyen la religión, la moral, la ciencia, la filosofía, el arte, el derecho y las instituciones políticas y jurídicas.
La tesis básica del materialismo histórico es que la superestructura depende de las condiciones económicas en las que vive cada sociedad, de los medios y fuerzas productivas (infraestructura). La superestructura no tiene una historia propia, independiente, sino que está en función de los intereses de clase de los grupos que la han creado. Los cambios en la superestructura son consecuencia de los cambios en la infraestructura. Esta teoría tiene importantes consecuencias:
· por una lado, la completa comprensión de cada uno de los elementos de la superestructura sólo se puede realizar con la comprensión de la estructura y cambios económicos que se encuentran a su base;
· por otro, la idea de que no es posible la independencia de la mente humana, del pensamiento, respecto del mundo económico en el que están inmersas las personas, lo que puede fomentar un cierto relativismo.
En el caso de la filosofía, ello quiere decir que la historia de la filosofía no puede ser una historia interna del pensamiento (algo así como la historia de cómo unos sistemas filosóficos dan lugar a otros); es preciso apelar a algo externo a ella misma, como es la economía, para comprender la propia filosofía. Las teorías filosóficas son consecuencia de las circunstancias económicas y de la lucha de clases en la que está inmersa la sociedad en la que vive cada filósofo.
Tomado de torredebabel
Con la ayuda de torredebabel explicaremos
Valor (concepto obligatorio).
Nuestro primer concepto fue trabajo y explicamos que humanizaba como esencia del ser humano y creaba cultura al modificar la naturaleza y así crear y satisfacer las necesidades humanas….o lo que es lo mismo: da valor. Por lo tanto el valor va a depender de la cantidad de tiempo de trabajo que se necesita para su producción, lo que se conoce como valor trabajo. Marx distingue en toda mercancía su valor de uso de su valor de cambio. El valor de uso es el valor que un objeto tiene para satisfacer una necesidad. Este concepto se refiere a los rasgos de las cosas gracias a los cuales nos son útiles para la satisfacción de cualquier tipo de necesidad, desde las más biológicas como comer, hasta las más espirituales como las que se refieren al ocio y el mundo de la cultura. El valor de cambio es el valor que un objeto tiene en el mercado, y se expresa en términos cuantitativos, medidos por el dinero. Dos objetos con diferente valor de uso pueden tener el mismo valor de cambio si así lo determina las leyes del mercado, por ejemplo un ordenador puede costar lo mismo que una moto. Esto me hace recordar un verso de Calderón: “Sólo los necios confunden valor con precio” (si alguien me lo puede confirmar, mejor) ya que en el capitalismo se confunde lo que es valor de uso con precio, más cercano a lo que sería valor de cambio y, por supuesto, se da prioridad al valor de cambio, por lo que podemos calificar la sociedad capitalista de necia.
PERO
El valor procede del trabajo, pero éste está alienado, como ya vimos, lo que significa que se convierte en mercancía, se cosifica así:
Otro PERO que nos permite pasar a otro concepto obligatorio:
Plusvalía (concepto obligatorio).
pero el valor de cambio que éstas tienen siempre es superior al valor de cambio que tiene la fuerza productiva que las ha creado (al salario). Aunque añadamos a este último valor otras cantidades como las que puedan corresponder a la amortización de las máquinas usadas en la producción, o los costes financieros que el empresario gasta para llevar adelante su negocio, siempre habrá una diferencia. A esta diferencia se le llama plusvalía y es el beneficio del capitalista. Sin este beneficio no habría sociedad capitalista.
fuerza productiva: valor de uso: produce la mercancía 1 (una mesa, por ejemplo)
valor de cambio = X (sueldo)
mercancía 1: valor de uso (cualquiera de las utilidades de la mesa)
valor de cambio = Y
plusvalía = Y – (X + Z)
siendo “Z” otros gastos del empresario (financieros, amortización de las máquinas, ...).
Como que hay truco, por no decir apropiación o robo de lo más valioso del ser humano, de su esencia, de lo que lo hace hombre y no animal. Por lo que podemos decir que plusvalía es el trabajo no remunerado, robado.
Esto, traducido en términos de horas-trabajo, quiere decir: de las ocho horas que el trabajador trabaja, una parte trabaja para él (la que revierte en lo que realmente le paga el empresario) y otra para el empresario (la que da lugar al exceso de valor de cambio que no revierte sobre el trabajador y que da lugar a la ganancia del empresario o plusvalía).
La propuesta del marxismo es la desaparición de la plusvalía, es la idea de que el valor del objeto producido por el productor vuelva a éste; bien sea porque los beneficios se reparten directamente entre todos los obreros, como ocurre en la interpretación cooperativista del socialismo, bien sea porque el Estado los restituye indirectamente al productor en la forma de otros bienes de los que puede disfrutar (carreteras, educación y sanidad gratuitas, subsidios de desempleo, o de vejez, ...), como es el caso de la interpretación más estatalista.
Mientras no sea así la plusvalía tenderá a aumentar ya que el desarrollo de los medios materiales de producción, tecnología, hará que se necesite menos trabajo para producir más. Toda esta acumulación de plusvalía supone:
Capital (concepto obligatorio).
Es trabajo acumulado y expropiado, riqueza que no se consume sino que se utiliza para producir más. Producto de la plusvalía para multiplicarla por lo que es lo antagónico a la fuerza de trabajo, a la que gobierna “lo que sirve para obtener cierto beneficio o aumento de riqueza”.
Éste es el concepto del capital, que después de alguna ligera controversia, prevalece en la economía, y así se dice que es el producto destinado a una nueva producción. El capital supone una primera operación productiva en que se forma, y una segunda producción en que se aplica; el trabajo crea el producto y le convierte en capital, haciendo que se reproduzca; por eso, según algunos, viene a ser el capital una acumulación del trabajo o trabajo anticipado.
Es todo lo que sin ser fuerza de trabajo se utiliza para producir: materias primas, dinero, maquinaria, tecnología, instrumentos que con su desarrollo, como el progreso tecnológico, dará lugar al crecimiento de las plusvalías y con ello a tensiones, producto del antagonismo de sus dueños, capitalistas, con los dueños de la fuerza de trabajo, proletariado que llegarán a hacerse insoportables para romper con las relaciones de producción que, tras ser estímulo, se convierten en trabas, y así dar lugar a una revolución social con el consiguiente comienzo de la verdadera historia humana.


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